Probablemente alguna vez has necesitado incluir algunas páginas en vertical y otras en horizontal. Si no se conoce el procedimiento puede ser algo complejo pero una vez que lo sepas lo harás de manera rápida y sencilla. Ahora nosotros te vamos a enseñar como hacerlo en unos pasos.

De inicio Word da la orientación a las páginas de manera vertical, así que, una vez que abramos nuestro documento, debemos elegir si queremos el formato vertical u horizontal, dependiendo de nuestras necesidades. Aunque la hoja incluya, a parte de texto, imágenes o tablas, el procedimiento será igual.

Para hacerlo en varias páginas a la vez, solo tienes que marcar el contenido de las páginas que quieras darles otra orientación y repetir los mismos pasos que te explicamos a continuación:

Para este ejemplo, nosotros partimos de unas páginas con encabezado, pie de página, títulos, párrafos de texto e imágenes:

 

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  • Vamos a poner en horizontal la segunda página, para ello, primero debemos marcar el texto de toda la página, incluida la imagen:

 

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  • Una vez marcado el texto:
    • Accedemos a la pestaña “Disposición
    • Dentro del grupo de herramientas “Configurar página“, hacemos clic en la flecha pequeña de la esquina inferior derecha del panel:

 

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  • Una vez hagamos clic, se abrirá el panel “Configurar página” y dentro de la pestaña “Márgenes” veremos el apartado orientación.
    • Accedemos a la pestaña “Disposición
    • Dentro del grupo de herramientas “Configurar página“, hacemos clic en la flecha pequeña de la esquina inferior derecha del panel
    • En dicho apartado, elegimos la opción “Horizontal” y después pulsamos en Aceptar.
    • Por último, debemos marcar que se aplique en el texto seleccionado en la parte final del panel donde pone “Aplicar a“:

 

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Ahora el documento aparecerá en horizontal o vertical según hayamos elegido la orientación.

En Academia Informática Q llevamos muchos años ayudando y enseñando a muchas personas a mejorar sus habilidades en la aplicación Word, gracias a un método personalizado en el que el alumno aprende a su propio ritmo, sin prisas y con una buena calidad de enseñanza. El profesor, al enseñarle al alumno de manera personalizada y no en grupos, atenderá las necesidades del alumno constantemente y a diario para que aprenda con la mayor fluidez y eficacia posible.